UNA HISTORIA QUE MEJORA CON LOS AÑOS, COMO EL QUESO

Esta historia empezó hace más de ocho décadas, cuando el Brie francés cruzó el océano Atlántico por primera vez a bordo del ilustre trasatlántico Île de France. Un momento realmente emocionante para los amantes del queso francés, ¿no crees?

 

Esto no fue una coincidencia: el Île de France fue el primer trasatlántico en tener refrigeración. Pero también fue único por otras razones: el Île de France fue un creador de tendencias gracias a sus interiores art déco y a la mejor gastronomía francesa del Atlántico. Todo lo que había a bordo de ese barco se había hecho para celebrar el arte de vivir francés.

 

Por tanto, no es ninguna sorpresa que la marca de queso Ile de France se haya creado en honor a este glorioso trasatlántico. La marca permite que personas de todo el mundo descubran y degusten el exquisito queso francés elaborado y seleccionado por queseros franceses.

 

Pero eso no es todo: al igual que el barco, nuestra marca es embajadora del espíritu francés. Su misión consiste en difundir el arte de vivir y la gastronomía franceses por todas las partes del mundo.

¿QUIÉN LLEVÓ EL BRIE A ESTADOS UNIDOS POR PRIMERA VEZ?

¿Has oído hablar alguna vez de los hermanos Schratter? Probablemente, no. Sin embargo, ¡su papel fue fundamental en la historia del queso francés!

 

¿Quiénes fueron? Alfred Schratter vivía en Nueva York e importaba productos alimentarios europeos. Su hermano Julius se quedó en Europa para adquirir, seleccionar y comprar productos alimentarios con el fin de exportarlos a Estados Unidos.

 

Hasta la botadura del barco Île de France, el queso francés no podía pisar suelo estadounidense debido a los problemas de refrigeración.

 

Fue en ese momento cuando entraron en escena los hermanos Schratter.

 

Los hermanos supieron ver de inmediato la importancia de la refrigeración en el Île de France y organizaron el transporte del Brie francés a Nueva York en 1936. Una auténtica fecha histórica para el queso francés. ¡Merci beaucoup, Alfred y Julius!

ILE DE FRANCE: UNA ESTRELLA CON MUCHOS PAPELES

El trasatlántico nació siendo una estrella en los años 30, en la «Edad Dorada» de Hollywood.

El Île de France se hizo famoso por su primer gran papel: un trasatlántico oceánico innovador y decorado elegantemente que ofrecía la exquisita gastronomía francesa y celebraba el arte de vivir francés.

 

El segundo papel del barco fue una interpretación dramática. Durante la Segunda Guerra Mundial, el Île de France se unió a las fuerzas aliadas y transportó a cientos de miles de tropas aliadas, a las que llevó de vuelta a casa tras la guerra. No es de extrañar que fuese galardonado con las medallas del Ejército y de la Marina de Estados Unidos.

 

Más tarde, desempeñó un heroico papel en 1956, cuando el Île de France respondió a una llamada de socorro del barco italiano Andrea Doria, que se estaba hundiendo. Un total de 753 pasajeros fueron puestos a salvo en un rescate que duró seis horas. Se considera uno de los mayores rescates marítimos de la historia. A decir verdad, el trasatlántico francés participó también en otros rescates marítimos, pero el del Doria sigue siendo el más espectacular.

 

Tras su asombrosa vida, acabó su carrera como toda una estrella, haciendo sus pinitos en una película de Hollywood bélica-romántica. Incluso el título de la cinta, «El último viaje», resultó ser un tanto profético...

¿CÓMO ERA LA VIDA EN EL ÎLE DE FRANCE?

Imagina despertarte a bordo del trasatlántico Île de France. Tu camarote de primera clase es distinguido y está decorado con su estilo propio, al igual que el resto de camarotes de primera clase. Es lujoso y cómodo.

 

Puedes acudir a desayunar al comedor de primera clase o entrar en uno de los cuatro comedores privados para disfrutar de reuniones más pequeñas e íntimas.

 

Después, puedes dar un paseo por la cubierta o jugar a cualquiera de los juegos y deportes a tu disposición. Los niños tienen sus propios juegos y un tiovivo.

 

Un café con los amigos en la cafetería de la cubierta es una buena opción para charlar y respirar el fresco aroma de la brisa marina. Es un buen momento para consultar el programa diario de actividades impreso a bordo: hay diferentes espectáculos y conciertos cada día.

 

También puedes optar por visitar la galería de tiro, ver el entrenamiento de boxeo de tus amigos o reservar un masaje.

 

Antes de la cena, no te olvides de comprar en «Le Bon Marché Paris» y de acudir a la peluquería. Ya irás a la sauna otro día. ¿Por qué apresurarse? Tómate tu tiempo y disfruta de todo. ¿No se está celebrando esa parte del arte de vivir francés por todo el barco?

 

A la hora de la cena, los magníficos interiores son siempre dignos de admirar. Y lo que es más importante: los distintos platos de la cena son un festín para la vista y las papilas gustativas. Los quesos... Oh mon Dieu!

 

Tras un concierto y un poco de baile, vuelves a tu camarote. Mientras te dejas vencer por el sueño, te planteas la idea de tomar clases de francés.

La travesía a bordo del Île de France es inolvidable, y te has enamorado de la gastronomía y del arte de vivir franceses.

MÁQUINA DEL TIEMPO CULINARIA PARA GOURMETS

La imaginación de todo auténtico gourmet se despierta cuando descubre que ¡a bordo del trasatlántico Île de France viajaban hasta 100 cocineros franceses!

 

¡Eso sin contar que el Île de France ofrecía nada más y nada menos que doscientos setenta y cinco platos individuales cada noche! Obviamente, se trataba de comidas formadas por varios platos que estaban acompañadas de los mejores champanes y de vinos franceses cuidadosamente seleccionados. Hablando de alcohol: se afirma que su bar era el más grande a flote.

Los artistas culinarios a bordo solo utilizaban los ingredientes más selectos para crear la perfecta armonía de sabores y texturas. La conservación de los alimentos era impecable. El servicio era todo un lujo. ¡Era un reino flotante para los «bons vivants»!

Existe una famosa anécdota sobre el viaje inaugural del Île de France. Una mujer fue a quejarse al capitán de que el barco no era el más grande ni el más rápido de la época. La respuesta del capitán fue la mar de elegante: «No, señora, ni tampoco lo es el Ritz...».

 

Han pasado muchos años desde que tuvieran lugar estas lujosas cenas a bordo del Île de France, y la cocina francesa ha evolucionado, pero la pasión por crear una comida exquisita utilizando únicamente los mejores ingredientes sigue siendo la misma. Hay otra cosa que tampoco ha cambiado: los franceses se toman su tiempo para disfrutar de una buena comida. Muy típico, ¿verdad?

ART DÉCO 101

Ahora, imagina una Exposición de Arte Internacional con una potente reacción en cadena que cambió el mundo del diseño y de la arquitectura. Casi de la noche a la mañana.

Eso es justo lo que ocurrió tras la Exposición Internacional de Artes Decorativas e Industrias Modernas (conocida en francés como la «Exposition Internationale des Arts Décoratifs et Industriels Modernes») celebrada en París en 1925.

Fue el comienzo del art déco. Y, sí, es una abreviatura del término francés «Arts Décoratifs».

¿Cuál es la mejor forma de describir el art déco? Los historiadores de arte no se ponen de acuerdo para dar una única respuesta definitiva. Pero una cosa está clara: ¡el art déco es sinónimo de diversión! ¿Por qué? Es atrevido, exótico y exuberante. Imagina un diseño o una arquitectura aburridos. Pues, el art déco es justo lo contrario.

 

Viajemos atrás en el tiempo... Pon un poco de jazz. Prepara un buen cóctel o una bebida refrescante, y embárcate en un viaje con nosotros.

 

El art déco estaba inspirado en el art nouveau, la Bauhaus, el cubismo, el constructivismo, el fauvismo parisino y todo lo relacionado con Egipto. Recuerda: El descubrimiento de la tumba de Tutankamón tuvo lugar varios años antes y desató la locura por los motivos egipcios. ¡Qué fusión tan maravillosa!

El resultado: líneas rectas, formas atrevidas y colores brillantes. Acabados y materiales de calidad superior. Infinitas combinaciones y variaciones.

Puedes ver y sentir una energía especial en el diseño y en la arquitectura art déco. Esto puede deberse a que, a comienzos del siglo XX, se produjo una expresión de la creencia en la tecnología y el progreso.

El art déco es un estilo hermosamente ecléctico que se ha convertido en uno de los diseños estéticos más populares hasta la fecha. El logotipo y la identidad de Ile de France están inspirados en este movimiento artístico. ¡Y nos encanta!

EL ART DÉCO ESTÁ A NUESTRO ALREDEDOR

¿Sabías que ese edificio a la vuelta de la esquina de tu calle es de estilo art déco? Bueno, no es así literalmente, pero existen magníficos edificios de estilo art déco en casi cualquier ciudad del mundo.

 

¿No te parece fabuloso el Empire State Building de Nueva York? Ahí tienes un ejemplo. Ese es un excelente ejemplo de una arquitectura de estilo art déco.

 

Nos fascina el art déco (puedes obtener más información en la sección «Art Déco 101») y estamos ansiosos por descubrir numerosos edificios de estilo art déco extravagantes y sofisticados en todas las partes del mundo.

 

Compartiremos algunos ejemplos aquí contigo. Lee esta lista como inspiración a la espera de más descubrimientos.

 

El art déco nació en Francia, por lo que nos quedaremos en este país para ofrecerte los primeros ejemplos: «La Coupole», una «brasserie» de París que está considerada un verdadero templo del art déco. Está clasificada como un monumento histórico. También en París encontramos el Palais de Tokyo , un museo de arte moderno y contemporáneo.

 

A continuación, pondremos rumbo a Inglaterra: aquí encontramos el Beaufort Bar, el prestigioso Savoy Hotel y el edificio Hoover (considerado de especial interés).

Ahora, viajaremos a un lugar muy especial de Estados Unidos: el distrito histórico art déco de la playa de Miami. Está formado por más de 800 estructuras y edificios de estilo art déco construidos entre 1923 y 1943. ¡Es tan espectacular de ver y de visitar que hasta se organizan excursiones a pie oficialmente!

A continuación, nos dirigiremos a China: aquí tenemos el espléndido Fairmont Peace Hotel, construido hace más de 80 años.

 

Y la lista no acaba aquí: Bucarest (ArCub), Tokio (Museo Metropolitano de Arte Teien), Moscú (estaciones de metro), Seúl (Templo Central de Cheondogyo), Caracas (Teatro Junin), Ciudad del Cabo (edificio Mutual Heights), Singapur (edificio Parkview Square), la estación central de ferrocarril de Río de Janeiro y un largo etcétera.

 

Tras leer este artículo y buscar en línea estos edificios, es más que probable que te enamores de este estilo opulento, atrevido y único.